El modelo de Device as a Service —también DaaS o suscripción a ordenadores— ha pasado de experimento a estándar emergente. En 2025, diversos análisis sitúan el crecimiento del mercado por encima del 30% en determinados periodos o con CAGR cercano, impulsado por la renovación acelerada del parque, la normalización del trabajo híbrido y la presión regulatoria en ciberseguridad. Para la empresa, el atractivo es claro: previsibilidad de OPEX, dispositivos siempre actualizados y menos coste de la lentitud. En este artículo explicamos las claves para entender el fenómeno, calcular el ROI y decidir cuándo implantarlo.
¿Qué es DaaS?
DaaS es un servicio integral que combina hardware, software y soporte gestionado bajo una cuota mensual. A diferencia del renting financiero, enfocado en la propiedad y el plazo, la suscripción prioriza la agilidad: altas y bajas dinámicas según plantilla, actualización planificada por lifecycle, imaging estandarizado, MDM, seguridad avanzada, logística de swap y borrado certificado al final de uso. El valor no es poseer el equipo, sino garantizar que el usuario disponga de una herramienta óptima, segura y trazable durante todo su ciclo de vida.
Impulsores del crecimiento >30%
El despegue del mercado responde a varios vectores. Primero, la obsolescencia tecnológica: los ciclos de 24–36 meses hacen inviable estirar equipos más allá de su rendimiento óptimo. Segundo, la ciberseguridad: dispositivos antiguos sin patching ni cifrado elevan el riesgo operativo y el coste de una brecha. Tercero, el trabajo híbrido y distribuido: gestionar, monitorizar y reponer equipos repartidos exige telemetría, automatización y una logística impecable. Cuarto, la presupuestación: transformar CAPEX impredecible en OPEX estable facilita la planificación y el control del cash flow. Quinto, la sostenibilidad: la segunda vida, el reacondicionamiento y la trazabilidad del e-waste se benefician de contratos gestionados por resultados.
Métricas y ROI
Para tomar decisiones, mide estas variables antes y después de implantar DaaS: tiempo medio de resolución (MTTR), tiempo de aprovisionamiento de nuevas altas, tiempo de inactividad por avería, edad media del parque, incidencias por 100 dispositivos, coste por puesto incluyendo licencias y logística, y productividad percibida. Relaciona cada minuto ahorrado con el coste por hora del puesto para estimar el impacto mensual. Conecta estos KPIs a objetivos de negocio: velocidad de ventas, satisfacción del empleado y cumplimiento de auditorías.
Usa esta fórmula práctica: ROI mensual (%) = [(Ahorro por menor lentitud + Ahorro en soporte + Ahorro por fallos + Ahorro logístico) − Cuota DaaS] ÷ Cuota DaaS × 100. Para el ahorro por lentitud, aplica: minutos ahorrados × empleados × días laborables × coste hora ÷ 60. Incluye el coste de oportunidad: ventas recuperadas, entregas más rápidas y menor rotación por frustración con IT. Si el ROI es positivo y sostenido en un piloto de 60 días, la adopción a escala suele consolidar el valor.
Comparativa con compra y renting
Frente a la compra, la suscripción reduce picos de caja, transfiere riesgo de obsolescencia y acelera la modernización continua. La propiedad deja de ser ventaja cuando el rendimiento cae y aparecen parches urgentes, downtime y reposiciones improvisadas. Frente al renting, DaaS evita contratos excesivamente rígidos, incorpora servicios gestionados de extremo a extremo y permite ajustar el parque mensualmente según la demanda real. En productividad, la renovación continua minimiza el coste de la lentitud, mientras que la logística incluida recorta tiempos de alta, baja y sustitución. Resultado: coste por puesto más predecible y usuarios más satisfechos.
Riesgos y cómo mitigarlos
El principal riesgo es el bloqueo de proveedor. Mitígalo con cláusulas de portabilidad de datos, formatos abiertos, inventario accesible vía API y una estrategia de exit que contemple devolución, borrado certificado y migración sin fricciones. Otro riesgo es el exceso de catálogo: define perfiles tipo (básico, creador, ventas, ingeniería) y estandariza para simplificar soporte y compras. Vigila la experiencia de usuario: mide first contact resolution, satisfacción y NPS interno. Por último, controla el alineamiento con tu stack de seguridad, identidad y colaboración para evitar solapamientos de coste.
Hoja de ruta
- Descubrimiento: inventario, edades, patrones de uso de CPU/RAM, costes actuales de soporte, logística y licencias.
- Diseño: catálogos por perfil, SLA de sustitución, seguridad, cifrado, logística inversa y recertificación.
- Piloto: 30–60 días con colectivos distintos, comparando KPIs con la situación de partida.
- Despliegue: oleadas por departamento, automatización de enrolamiento y zero-touch para altas.
- Optimización: panel con KPIs, renovación continua y right-sizing mensual.
- Gobernanza: comité trimestral con finanzas, IT y negocio para ajustar catálogo, niveles de servicio y presupuesto.
Tendencias 2025–2027
Veremos más automatización del ciclo de vida, mayor telemetría para optimizar renovaciones y la entrada de IA en soporte de primer nivel mediante asistentes que resuelven incidencias comunes. Aumentará el uso de zero trust, el cifrado por defecto y la exigencia de pruebas de residencia de datos. El crecimiento del mercado seguirá impulsado por modelos de pago por uso, verticalización por sector y paquetes que integran conectividad, seguridad avanzada y colaboración. También aumentará la demanda de informes de sostenibilidad que midan CO2e evitado y porcentaje de dispositivos con segunda vida, reforzando el atractivo de DaaS frente a alternativas menos gestionadas.
Conclusión
Device as a Service combina estandarización, soporte y financiación en una propuesta que prioriza productividad, seguridad y sostenibilidad. Con una CAGR estimada entre el 26% y el 30%+ según la fuente, el mercado confirma que las empresas prefieren pagar por resultados y no por posesión. Si calculas tu coste de la lentitud, evalúas el TCO real y pilotas con metas claras, DaaS puede traducirse en menos fricción operativa, mejor experiencia para el usuario y un retorno tangible desde el primer trimestre. Además, refuerza la experiencia del empleado, acelera auditorías y simplifica la sostenibilidad mediante reacondicionamiento y trazabilidad transparente certificada.






