Muchas empresas mantienen durante años equipos informáticos que ya no están a la altura de las necesidades actuales. Sin embargo, pocas calculan el verdadero **coste de la lentitud** que generan esos ordenadores antiguos. Lo que parece un ahorro por no renovar el hardware puede convertirse en un gasto silencioso que impacta directamente en la productividad y la competitividad del negocio.
El impacto de la lentitud en la productividad
Un **PC lento** no solo afecta al trabajador que lo utiliza, sino también al ritmo general de la organización. Cada segundo perdido esperando que un archivo se abra, que el sistema responda o que un programa cargue es tiempo que no se dedica a tareas de valor. Este fenómeno se traduce en:
- Menos horas efectivas de trabajo productivo.
- Aumento de la frustración y desmotivación de los empleados.
- Retrasos en proyectos y entregas a clientes.
De acuerdo con diversos estudios, se estima que un ordenador con más de 4 años de antigüedad puede provocar una pérdida media de **hasta 30 minutos diarios por empleado**.
Costes directos de un PC antiguo
Los costes directos son aquellos fáciles de identificar y cuantificar. Entre ellos destacan:
- Tiempo perdido: cada minuto de espera es tiempo laboral no aprovechado.
- Soporte técnico frecuente: los equipos antiguos requieren más mantenimiento y generan incidencias más habituales.
- Consumo energético: los ordenadores obsoletos suelen ser menos eficientes, aumentando la factura de electricidad.
- Reposiciones improvisadas: cuando un equipo falla de forma inesperada, la urgencia de reemplazo suele generar costes más altos.
Costes indirectos que rara vez se calculan
Los costes indirectos son aún más peligrosos porque suelen pasar desapercibidos, pero afectan a la empresa de forma significativa:
- Desmotivación del talento: trabajar con herramientas ineficientes reduce la moral y aumenta la rotación de personal.
- Oportunidades perdidas: una respuesta lenta puede significar perder una venta o una negociación importante.
- Riesgos de seguridad: los equipos sin actualizaciones adecuadas son más vulnerables a ciberataques.
- Imagen de marca: entregar tarde o fallar en presentaciones por problemas técnicos afecta la percepción de clientes y socios.
Fórmula práctica para calcular el coste
Calcular el “coste de la lentitud” es más sencillo de lo que parece. Basta con seguir esta fórmula:
Coste mensual de lentitud = (Tiempo perdido diario en minutos × Número de empleados afectados × Días laborales al mes × Coste por hora de cada empleado) ÷ 60
Por ejemplo, si cada trabajador pierde 20 minutos al día y el coste por hora de su puesto es de 20€, en una plantilla de 10 empleados durante 22 días laborales el cálculo sería:
(20 × 10 × 22 × 20) ÷ 60 = 1.466 € al mes.
Ejemplo real en una empresa
Imaginemos una consultora con 50 empleados, cada uno con un PC de más de 5 años de uso. Si cada persona pierde 25 minutos diarios debido a la lentitud del equipo y el coste promedio de hora laboral es de 25€, el cálculo sería:
(25 × 50 × 22 × 25) ÷ 60 = 11.458 € al mes.
Esto equivale a más de **137.000 € al año** en pérdidas invisibles, simplemente por no renovar los ordenadores.
Alternativas: Device as a Service (DaaS)
Ante este panorama, muchas empresas optan por soluciones de **Device as a Service (DaaS)**. Este modelo permite contar siempre con equipos actualizados mediante una **suscripción a ordenadores** en lugar de realizar grandes inversiones puntuales. Entre sus ventajas destacan:
- Coste predecible: se paga una cuota mensual fija.
- Actualización constante: se garantiza que los empleados trabajen con dispositivos modernos.
- Soporte incluido: mantenimiento y reparaciones están contempladas en el servicio.
- Escalabilidad: se pueden añadir o reducir equipos según el crecimiento de la empresa.
De esta forma, el coste de la lentitud desaparece y se sustituye por un modelo eficiente que potencia la productividad.
Conclusión
El “coste de la lentitud” de un PC antiguo es mucho más alto de lo que suele imaginarse. No se trata solo de minutos perdidos, sino de impactos en productividad, motivación, seguridad e imagen corporativa. Mediante un cálculo sencillo se puede visualizar el dinero que se pierde cada mes. Y la solución está al alcance: adoptar un modelo de **suscripción a ordenadores** como DaaS, que asegura equipos siempre actualizados y elimina los costes ocultos de la lentitud.






